En Santiago, en marzo de 1985, se realizó el secuestro y asesinato de tres miembros del, en ese entonces proscrito, Partido Comunista. Las víctimas fueron Santiago Nattino , José Manuel Parada y Manuel Guerrero.

Este hecho se conoce como el caso "degollados" por que el asesinato se realizó mediante el degollamiento de las víctimas.

Santiago Nattino fue secuestrado el 28 de marzo en las cercanías de su domicilio en la comuna de Las Condes.

Ese mismo día se realizaba un allanamiento al local de la Agrupación Gremial de Educadores de Chile (AGECH). Las personas que en ese momento ocupaban el local fueron secuestradas por pocas horas en un lugar que, luego, fue identificado por las víctimas como el local de la Dirección de Comunicación de Carabineros (DICOMCAR) en la calle 18 de Septiembre del centro de santiago.-

El día viernes, 29 de marzo, se realizó el secuestro de las otras dos víctimas. El secuestro se efectuó en las puertas del Colegio Latinoamericano de Integración, en la comuna de Providencia. Manuel Guerrero se desempeñaba como profesor de este colegio y José Manuel Parada tenía estudiando a su hija en ese mismo establecimiento.

En los momentos de producirse el secuestro fue herido a bala el profesor Leopoldo Muñoz de la Parra.

El día sábado, 30 de marzo, los tres cuerpos fueron encontrados en las cercanías del aeropuerto internacional "Comodoro Benitez". Los tres habían muerto por degollamiento.

Por la conmoción pública que causó el hecho la Corte Suprema de Justicia nombró a un Ministro en Visita para que se hiciera cargo de la investigación. Este cargo recayó en el Ministro de Justicia, José Canovas Robles, magistrado que demostró una enorme valentía, dadas las condiciones políticas y el comportamiento de otros jueces, por descubrir la verdad.

Las evidencias sobre el degollamiento de Guerrero, Parada y Nattino, contenidas en 1657 fojas y otras 400 en cuaderno adicional, inculpaban a la DICOMCAR.

Los medios de comunicación de oposición, cubrieron el caso desde el momento mismo del secuestro en las inmediaciones del colegio Latinoamericano de Integración. Incluso, en ese período revistas proclives al gobierno como el semanario "Qué pasa" manifestaron su compromiso con la defensa de los derechos humanos y pedían sanción para los culpables del triple degollamiento.

Los principales hechos asociados con el triple degollamiento fueron conocidos en forma directa, a través de la radio, por la ciudadanía. Un extra de radio "Cooperativa" informaba desde la Vicaría de la Solidaridad:

"Profunda preocupación existe en este lugar donde se encuentran los familiares de las personas secuestradas en el Colegio Latinoamericano de Integración, Manuel Guerrero, profesor y José Manuel Parada, funcionario de esta vicaría."

Por su parte, radio Chilena, informaba así:

"La noticia de la aparición de tres cadáveres, al poniente de Santiago, está provocando escenas de profundo dramatismo ya que aún no se determina fehacientemente la identidad de las personas asesinadas. Tenemos la esperanza, manifestó el funcionario de la Iglesia, que pronto se informe con certeza y con veracidad ya que se trata de la vida de las personas y el sufrimiento lo estamos compartiendo con los familiares que buscan información" .